TABÚ

Ilustraciones de Emma Morales Ruiz y

Associació Reach

«Tabú», tomar conciencia sobre el abuso sexual infantil

TABÚ, es una obra formada por un conjunto de ilustraciones que tiene por objetivo informar, prevenir, concienciar y reflexionar sobre el Abuso Sexual Infantil que puede existir en nuestros hogares y en nuestro entorno próximo. Desgraciadamente, 1 de cada 5 niños y niñas de Cataluña y el resto del estado ha sufrido y / o está sufriendo una situación de violencia sexual antes de llegar a la mayoría de edad.

La exposición tiene como objetivo llegar a familias, profesionales de la salud y de la educación y sobre todo, dar visibilidad a esta pandemia silenciosa sin dejar de lado el empoderamiento de los menores. El proyecto pretende acercarse a esta realidad y concienciarnos sobre las señales de alerta y de detección.

TABÚ, forma parte del primer proyecto artístico de la Asociación Reach con sede en Girona desde el 2017. Este proyecto, ha sido posible gracias a la colaboración altruista de Emma Morales Ruiz.

Sobre Emma Morales Ruiz

Emma Morales Ruiz es una artista nacida en Madrid en 1981, y residente en Irlanda. Emma Morales Ruiz es una veterinaria y una artista multidisciplinar. Combina su trabajo con sus pasiones: la pintura, el diseño y la sensibilidad para transmitirnos formas y perspectivas del día a día. Su ojo artístico se nutre de elegancia, de color y de sensibilidad para dar voz a la realidad social de nuestro entorno. Emma, ​​es mujer, hija y madre. Decidió colaborar en este proyecto desde el primer minuto. Puedes encontrar todas sus obras en su perfil de Instagram – @emmaeme_ilustra

TABÚ: las ilustraciones

1 de cada 5

1 de cada 5 (según el Consejo de Europa) niños y niñas en Ripoll, en Girona, en Cataluña, en Europa y en todo el mundo sufren abusos sexuales durante la infancia. Los abusos son comportamientos de carácter sexual, por parte de una persona mayor que tú, y probablemente conocido. Te provocan malestar, y te hacen sentir miedo, vergüenza y culpa. Esta persona te dice que tienes que guardar este secreto. Si no te sientes bien o si un compañero o compañera de la escuela está triste o triste, buscar ayuda.

Los Secretos

Todos hemos sido parte de algún secreto durante la infancia, tal vez una sorpresa de cumpleaños, una nueva mascota, un helado de chocolate o un juego de niños. Nos aporta complicidad, ilusión, cosquillas en la barriga, nos hace sentir parte de un grupo, y es una sensación bonita, que podemos compartir con otras personas una vez el o la destinataria ha recibido la sorpresa, el regalo, etc. Estos son los secretos buenos.

A veces, sin embargo, personas de nuestro entorno, en las que confiamos, nos exigen que guardamos secretos que nos hacen sentir nerviosos, que nos provocan malestar, que no entendemos o que no nos gustan. Estos secretos sólo los conocen el niño o la niña y esa persona, que nos obliga a guardar silencio. Estos secretos no son como los buenos, que los podrás explicar y compartir con otras personas una vez haya llegado el día de la ‘sorpresa’, sino que te pedirá que lo guardes para siempre. Si tú te niegas, es posible que esta persona se enfade, o te diga cosas que te dan miedo, como por ejemplo, que en casa nadie te creerá, o que si lo cuentas, eso mismo que te está haciendo a ti, se lo hará a otros niños o niñas de tu familia.

Para ayudar a los niños y niñas a discernir los secretos buenos de los malos, es muy importante que los recordamos las diferencias entre unos y otros, y que dejemos de utilizar este lenguaje, ya que los puede confundir.

Los secretos buenos

Me hacen sentir bien, feliz. Los podré explicar y compartir con mi familia y amigos una vez haya llegado el día de la sorpresa. No me obligan a tocar las parte íntimas de otras personas y tampoco tocan mi cuerpo. No me obligan a hacer cosas que no quiero hacer.

Los secretos malos

Me hacen sentir triste. Esta persona me dice que no puedo compartir o explicar este secreto a nadie. No los entiendo y me provocan malestar (dolor de estómago o de cabeza, no puedo dormir, pesadillas, me dan miedo, etc.).

Me hacen tocamientos de mis partes íntimas o me hacen tocar sus partes íntimas y no me gusta. Me hacen ver como otras personas se tocan en la televisión o frente a mí. Me dicen que si los cuento, se enfadarán conmigo. La persona que me hace guardar este secreto es mayor que yo, es un conocido mío.

Grooming

El grooming es un comportamiento a través del cual una persona mayor que nosotros, ya menudo conocida, nos hace hacer cosas que no están bien. Lo hacen a través del engaño, de manera disfrazada, como si fuera un juego. Pueden utilizar el chantaje y / o la manipulación a través de nuestra confianza. Utilizan cosas que normalmente gustan a los niños y niñas, como por ejemplo las golosinas, un perrito, pequeños regalos, palabras bonitas, juegos divertidos, etc. Pero poco a poco, nos empiezan a pedir que hagamos cosas que no nos gustan o no entendemos. Si les decimos NO, esta persona se enfada con nosotros. Quizás te hace jugar a médicos, tocando tus partes íntimas o haciendo que les toques tú las suyas. Quizás te dice que eres especial, o que estos juegos son un secreto, que nadie debe saber. Recuerda, los juegos y sorpresas que nos hacen sentir bien, se pueden contar a otras personas. Si alguien te dice que guardes este secreto, di NO y busca ayuda.

No te lo calles

En cuanto alguien más mayor que nosotros nos hace participar en estos juegos o comportamientos no apropiados para nuestra edad y relación con esta persona, podemos sentir emociones que nos harán guardar el silencio.

Podemos sentir vergüenza: porque no entendemos que nos está pasando, porque seguimos viendo a esa persona aunque nos provoca malestar, o porque nos hace creer que esto que está pasando es un juego de los 2.

También podemos sentir culpa, si creemos que nosotros hemos hecho algo para provocar estos hechos, que nos merecemos lo que nos está pasando.

Otra emoción que podemos sentir es el miedo. Un miedo que nos paraliza, que no nos permite buscar ayuda, o bien porque lo que nos está pasando nos provoca mucho malestar, o bien para que esta persona te dice cosas feas, como por ejemplo, que si lo llegas a explicar nadie te creerá, o que también le hará lo mismo a tu hermano o hermana. Recuerda, tú no tienes la culpa.

Si sientes dolor de estómago, dolor de cabeza, tristeza, no entiendes que te está pasando, ¡no te lo calles y busca ayuda!

Mi entorno y el planeta

Las personas adultas de tu entorno son las encargadas de protegerte, de cuidarte, de jugar contigo, de enseñarte, de escucharte, de amarte y ayudarte en cuanto sea necesario.

El pequeño astronauta, está protegido por muchas personas, tales como, los padres, la familia, la escuela, los médicos, los amigos y amigas, los monitores y monitoras, etc. Cada uno en un espacio diferente que aquí llamamos planetas. Pero a veces, puede suceder que una de esas personas con las que confiamos, nos hagan daño o nos hagan hacer cosas que no nos gustan o no entendemos. Cuando esto ocurre, recuerda que dentro de tu propio sistema de planetas hay otras personas que sí que te ayudarán. Pequeño o GRAN astronauta, ¡busca ayuda a otro planeta!

Pide ayuda

Si tienes dudas, si sientes malestar o conoces a alguien que esté sufriendo una situación de abusos, recuerda, NO ESTÁS SOLO NI SOLA. Busca a un/a adulto/a de confianza y cuéntale que te está pasando.

A veces, las personas de nuestro entorno no sabrán qué hacer o cómo ayudarte, no sufras, sigue buscando ayuda, explícalo a otra. También puedes llamar a Infancia Responde, aquí te escucharán y te darán ayuda. Apúntate este número en la libreta o móvil: 116 111. En cuanto puedas, busca un lugar tranquilo desde donde puedas hacer la llamada, este teléfono funciona durante todo el año, tanto de día como de noche.

El semáforo

Mi cuerpo es MÍO y tiene los mismos colores que un semáforo:

  • El color rojo está formado por partes de nuestro cuerpo que sólo nosotros podemos tocar: son las partes íntimas como el pene y la vulva, el culo, la boca, los labios y el pecho. Ni el papa o la mama, y sólo, en caso de que necesitamos ayuda (curas, o momentáneamente en la ducha).
  • El color naranja son las rodillas, los codos, la espalda, la cara, las muñecas, las manos y las mejillas. Darnos de la mano es un acto que nos protege para ir a la calle.
  • El color verde indica que puede ser un choque de manos, decir hola y adiós con la mano de manera que no debe haber contacto físico.

* Las cosquillas.

* Recuerda, hay que hablar sobre el consentimiento. Pedir si quieren recibir o no un beso.

* Los besos y los abrazos son actos espontáneos y por tanto, no suponen ser un / a mal / a educada si no quieres hacer.

Con la colaboración especial

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